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Quinta sesión de las "Veladas DINTEL'2010"
ESTRATEGIAS TIC EN EL MINISTERIO DE LA PRESIDENCIA
Por CARLOS USEROS
La quinta Sesión de las "Veladas DINTEL'2010", organizadas por Fundación DINTEL,
tuvieron como Invitada de Honor a Dª. Consuelo Rumí, Secretaria de Estado de la Función Pública del Ministerio
de la Presidencia. La crónica que sigue, recoge algunas de las ideas más relevantes que expuso y comentó la
Secretaria de Estado.
Madrid, 21 de septiembre de 2010
Una vez realizada la introducción de la Invitada de Honor a cargo de D. Francisco J. Velázquez López, Director General de la Policía y Guardia Civil del Ministerio del Interior; y de D. José Martínez Olmos, Secretario General de Sanidad del Ministerio de Sanidad y Política Social, la Invitada de Honor comenzó con su exposición comentando que sólo existe una manera de hacer política y esa manera es escuchando a las personas. Esto es algo que los que conocen a Dª. Consuelo Rumí saben muy bien, tanto desde el Gobierno como desde la oposición. En su historia política siempre ha escuchado y escucha a todo el mundo, y fundamentalmente a los que tienen que ver con la responsabilidad que corresponde en cada momento. Porque está claro que los políticos que se aíslan y los que no hablan con su entorno son los que más posibilidades tienen de tomar decisiones equivocadas.
Mesa presidencial
Mesa presidencial
Una vez realizada la introducción de la Invitada de Honor a cargo de D. Francisco J. Velázquez López, Director General de la Policía y Guardia Civil del Ministerio del Interior; y de D. José Martínez Olmos, Secretario General de Sanidad del Ministerio de Sanidad y Política Social, la Invitada de Honor comenzó con su exposición comentando que sólo existe una manera de hacer política y esa manera es escuchando a las personas. Esto es algo que los que conocen a Dª. Consuelo Rumí saben muy bien, tanto desde el Gobierno como desde la oposición. En su historia política siempre ha escuchado y escucha a todo el mundo, y fundamentalmente a los que tienen que ver con la responsabilidad que corresponde en cada momento. Porque está claro que los políticos que se aíslan y los que no hablan con su entorno son los que más posibilidades tienen de tomar decisiones equivocadas.
Cuando una persona se dedica a la política y se tienen dos dedos de frente se valora la amistad por encima de todo. Por ello hay que estar contento por tener los amigos que se van conociendo a lo largo de la vida.
En los seis meses que Dª Consuelo Rumí lleva ejerciendo como Secretaria de Estado de la Función Pública, cuando fue nombrada muchos de sus allegados se compadecían de ella ya que llegaba en un momento de "vacas flacas". La verdad es que no la conocían ya que no sabían que no concibe la política sin la "tensión creativa" que dan, precisamente, los momentos actuales. Esta tensión creativa que empuja a las personas a buscar las mejores soluciones en los momentos más difíciles. Se encuentra muy contenta con la labor que le ha sido encomendada y con la que la Vicepresidenta primera del Gobierno, Dª. Mª Teresa Fernández de la Vega le pidió que ejerciera. Además, en estos momentos es cuando es capaz de dar lo mejor de sí misma.
Algo extremadamente importante para llevar a cabo el trabajo diario es que es necesaria una buena dosis de trabajo en equipo. De esta manera es como mejor se buscan las soluciones y las respuestas; siempre dejando que el equipo sea participativo en su máxima expresión. Hay que estar convencidos de que para tener éxito en todo (tanto en lo profesional como en lo personal) es necesario contar con mucha pasión. ¿Es difícil ponerle pasión a la Administración Pública? La respuesta es NO. Es mucho más fácil que en otras áreas, y por ello hay que pretender que todo el equipo se apasione con la tarea de afrontar estos momentos difíciles de la forma más productiva posible.
Vista general del salón
Aún así no ha sido fácil en estos seis meses adoptar decisiones, muchas veces difíciles y un tanto impopulares, pero necesarias según el sentido de la responsabilidad requerido para los interesas del país: una oferta de empleo público con una tasa de reposición de efectivos del 10%, reducción de altos cargos, reducción de salarios de empleados públicos, reducción de vacantes, etc. Todo ello ha conllevado un ahorro superior a los 5.600 millones de euros, algo muy importante en el esfuerzo por remontar la situación actual.
También hay que destacar que dichas medidas (excepto la reducción salarial que dispone de dimensión solo coyuntural) van en línea y profundizan la modernización de la Administración a la que es necesario aspirar. Son medidas de racionalización que llevan la carga de conseguir una mayor eficacia, "hacer más con menos, y mejor", y ahorrar ahí donde es posible, sin deteriorar la calidad del servicio ofrecido a los ciudadanos.
La Administración española se encuentra en un momento excepcional para culminar definitivamente el salto modernizador que necesita. Y es aquí donde aparecen las nuevas tecnologías, que son el impulso necesario para concluir la tarea modernizadora. Es el salto necesario entre la Administración de la Era Industrial a la Administración de la Era Informática. Por tanto, la Administración de excelencia que todo el mundo pretende se encuentra hoy mucho más cerca que en otras etapas.
Hasta hoy se han conseguido muchos avances y por ello no se parte de cero. Hay que darse cuenta de los avances que se han conseguido hasta nuestros días, como la disponibilidad de la Administración las 24 horas del día, los 365 días del año. Además, cualquier trámite puede iniciarse en soporte electrónico y prácticamente el 100% del volumen de las tramitaciones se pueden llevar a cabo por este medio. Estos esfuerzos han sido valorados por las Naciones Unidas, encontrándonos en el puesto 5º de la Unión Europea y el 9º del mundo en desarrollo tecnológico de sus administraciones. Lo que se ha premiado es el esfuerzo realizado en tan poco tiempo. Es cierto que aún queda bastante por hacer, pero gracias a la Ley 11/2007 se vislumbra una Administración diferente, accesible por todos, con menos papeles y, en definitiva, más moderna.
Hoy en día la base ya está creada y lo único que queda es una labor de difusión, información y utilización de todo lo que se ha puesto a disposición de los ciudadanos ya que, en la utilización está el ahorro y ello es fundamental en estos momentos. Es necesario difundir ya que si no se difunde nunca se utilizará; si no se utiliza no se ahorrará; y si no se ahorra no se obtendrán los beneficios deseados. Dicha difusión debe ser selectiva, sin descartar a nadie, pero priorizando sobre aquellos sectores en los que más se pueda extender.
También es fundamental medir los servicios, permitiendo que el ciudadano pueda opinar sobre los servicios que se le ofrecen y, por tanto, haciendo posible una mejora sucesiva.
Nos queda conseguir una Administración sin costuras, es decir, una Administración donde funcione la interoperabilidad y donde convivan aplicaciones compartidas entre las distintas administraciones.
Además es fundamental la cooperación con el sector privado. Dicha cooperación se va a revalorizar en el futuro, durante los próximos años. El sector privado es un elemento imprescindible de la estrategia de modernización que se persigue. Además, hay que dejar claro que no existe ninguna objeción a los procesos de externalización, siempre que la Administración conserve el núcleo y la soberanía en la toma de decisiones.
Por otro lado, para llegar a dicha Administración moderna y más eficiente es necesario adaptarse a una sociedad mucho más compleja que antaño, además de adaptarse a una demanda mucho más exigente por parte de la ciudadanía. No sirven los antiguos parámetros, siendo necesario hablar ya de los parámetros del siglo XXI. Por tanto, además de en la tecnología, es necesario avanzar en cambios organizativos y de procedimientos, en un imprescindible proceso de racionalización, como requiere una Administración adecuada a los tiempos actuales. Es por ello que la administración electrónica es una condición necesaria, pero no suficiente ya que, si se lleva a cabo un cambio tecnológico pero no se simplifican los procedimientos, se avanzaría de manera insuficiente. Se ha hecho mucho, pero debemos dar más pasos en la simplificación. La simplificación de los procedimientos debe ir de la mano de la tecnología, siendo la única manera de que se pueda seguir avanzando.
Otro cambio pendiente es el cambio en el modelo del empleo público. Se debe buscar más eficiencia, que supone más rendimiento evaluable, reconocido y recompensado. Se trata de avanzar hacia un modelo de empleo en el que la formación, además, debe desempeñar un papel esencial en la constante mejora de la profesionalidad. Se trata de recompensar, en definitiva, el esfuerzo y la innovación.
En definitiva, y lejos de cualquier pesimismo, "estamos en un momento crucial y tenemos una oportunidad excepcional para profundizar en una reforma de la Administración. Una oportunidad que requiere determinación y lucidez, ya que si no se acompaña de determinados cambios, se estaría perdiendo el pulso del tiempo que nos ha tocado vivir. Yo, sinceramente les digo una cosa: no estoy dispuesta a perder el tiempo".
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