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Galardones
GALARDONES y DISTINCIONES

Palacio de los Marqueses de Fontalba y Cubas. Madrid. EspañaConstruido en 1912, el Palacio de los Marqueses de Fontalba y Cubas obtuvo, dos años después, en 1914, el premio al edificio más destacado del año. Desde 1940 y hasta la actualidad ha sido la sede de la Fiscalía General del Estado. Esta situado en el número 17 del Paseo de la Castellana.

El Marqués de Fontalba y Cubas fue un destacado arquitecto entre cuyas obras más relevantes figura la Catedral de la Almudena de Madrid. El título de Marqués de Fontalba le fue otorgado por la Reina Regente María Cristina de Habsburgo y Lorena y el ducado de Cubas - un título pontificio - por el Papa. El citado Marqués, en cuyo palacio vivió largos años, fue uno de los empresarios y financieros más importantes del primer tercio del siglo XX.

El Palacio cuenta con una hermosa fachada pero sobre todo con una magnífica escalinata y un elegante claustro neoplateresco de dos plantas. Cabe destacar también la hermosa vidriera-claraboya que proporciona una magnífica iluminación interior al conjunto. 


El hecho de que muchos de los pocos palacetes que se han conservado en el Paseo de la Castellana de Madrid hayan sido reutilizados para dependencias de diversas instituciones del estado - como es el caso del Palacete de de los Marqueses de Fontalba y Cubas - ha sido algo muy afortunado. Podríamos estar seguros de que si hubieran permanecido en manos de sus primigenios propietarios todos los citados palacetes hubieran desaparecido víctimas de la especulación.

La conservación del patrimonio histórico español se debe fundamentalmente al estado y a la iglesia. Los propietarios privados no hubieran sido capaces de soportar la presión especulativa que se cernió sobre toda España y especialmente sobre Madrid en los años de la postguerra civil.

Sería muy deseable que los edificios históricos, que todavía abundan en Madrid y que se encuentran muchas veces en una situación auténticamente depauperada, fuesen dedicados a albergar instituciones. A título de ejemplo ¿Tiene algún sentido albergar el Tribunal Constitucional en un edificio excesivamente moderno y más propio de oficinas privadas? En principio parecería que no. Tampoco habría que haber construido un edificio super moderno para acoger el parlamento de la Comunidad de Madrid; ni tampoco construir la Ciudad de la Justicia en un barrio de nueva creación, mientras edificios históricos van despareciendo poco a poco sin dar solución a ese grave problema.

ElisendaEl Palacio de la Eliseda (Castellana 27 esquina con Marqués de Riscal) - hoy en día sede del INJUVE (Instituto de la Juventud) - construido en torno a 1900, fue testigo de un hecho histórico destacado, la Fundación de Falange Española por José Antonio Primo de Rivera el 29 de octubre de 1933, donde Primo de Rivera tenía su despacho de abogado. Poco tiempo después el fundador de Falange Española vendió el palacete al Marqués de Eliseda, Francisco de Asís Moreno y Herrera, hijo del Conde de los Andes. Durante la II República fue incautado por el Gobierno.

El Palacio de Eliseda es de los pocos palacetes que se conservaron en el Paseo de la Castellana. La mayoría de ellos cayeron bajo la especulación de los años 50, 60 y 70. Entre los pocos que aún se conservan podrían relacionarse el Palacio de los Marqueses de Fontalba y Cuba, actualmente Fiscalía General del Estado; el Palacio de Alcalá Galiano, hoy Ministerio del Interior; el Palacio de Villamejor, sede de la Secretaría de Estado de Administraciones Públicas; el Palación del Marqués de Salamanca, en la actualidad Fundación del BBVA; el Palacio de Buenavista, Cuartel General del Ejército; el Palacio de Linares, hoy Casa de América; el Palacio de los Duques de Híjar, Embajada de Portugal; el Palacio del Marqués de Mudela, hoy Bankinter; y el Palacete de don Eduardo Adcoch, hoy convertido en Fundación Rafael del Pino.


Es curioso observar que asuntos históricos y personajes de verdadera relevancia son hoy ignorados por la mayoría de los jóvenes. Cuando hablo con mis colaboradores más jóvenes sobre asuntos de historia, en cuanto se refieren a décadas pasadas, y no digamos a siglos pretéritos, la cantinela que suelo escuchar siempre es que no saben nada de la cuestión porque ellos no vivieron esa época. Como se puede comprender, el argumento es estúpido y no tiene ningún sentido; yo tampoco viví las épocas de Carlos V o de Napoleón y, sin embargo, algo sé de esos asuntos. El desprecio que los dirigentes políticos sienten por la historia, despreciándola en los programas académicos, es un grave error que acabaremos pagando o, mejor dicho, que ya estamos pagando. Siempre se ha dicho que la historia es maestra de la vida y que ignorar la historia es estar condenado a repetirla. La juventud ignora la historia y eso hará que, de forma inevitable, tengan, antes o después, que sufrir las consecuencias que podrían haber evitado de conocer lo que ocurrió en el pasado. El caso de la corriente independentista de Cataluña es un claro ejemplo de lo comentado.

Creo que sería de interés que los jóvenes y menos jóvenes conociesen la historia de los edificios de Madrid pues sería una forma de fijar y aclarar conceptos históricos que les serían muy útiles. Contemplar el Palacio de la Eliseda sabiendo que en él se fundó la Falange será una excelente forma de comprender la moderna y triste historia de España.

Hace poco tiempo, hablando con unos cuantos jóvenes TIC, les pregunté sobre la opinión que les merecía el Dr. Wang. Ninguno supo responderme ignorando quién era el tal doctor. Cuando les dije que fue el descubridor de las memorias de ferritas y uno de los empresarios más exitosos de la informática de su tiempo se quedaron asombrados ¿Cómo se puede tener mantener tal grado de ignorancia?

Palacio de Bermejillo. Madrid. Defensor del Pueblo. Madrid. EspañaEl Palacio de Bermejillo, que desde 1983 es la sede del Defensor del Pueblo, fue diseñado por el arquitecto santanderino Eladio Laredo Carranza, reconocido como el más destacado arquitecto cántabro del siglo XX. Este arquitecto diseñó también el preciosista edificio Grassy de la Gran Vía madrileña - uno de los más característicos y espléndidos del primer tramo de la importante avenida madrileña, al lado mismo del edificio Fénix, separados ambos por la calle Caballero de Gracia.

La construcción del mencionado Palacio de Bermejillo se realizó entre 1913 y 1916. A lo largo de los años fue residencia de los Marqueses de Bermejillo del Rey, refugio durante la Guerra Civil, embajada, museo y Dirección General de Educación Especial del Ministerio de Educación; en esa época - antes de convertirse en sede del Defensor del Pueblo - en sus sótanos, fue centro de respaldo de los ficheros de datos y programas del centro de proceso de datos de Vitrubio (Ministerio de Educación). El hermoso Palacio de Bermejillo, de estilo regionalista cántabro neoplateresco, está situado en la Calle Eduardo Dato a la altura del puente de Juan Bravo, en lo que se denominó en su día Paseo del Cisne. Caben destacar sus dos hermosos torreones con dos notables aleros en impresionante voladizo.


En relación con lo comentado sobre la utilización de los sótanos del Palacio de Bermejillo como centro de backup del centro de proceso de datos del Ministerio de Educación allá por los años setenta del siglo XX, recuerdo que en no pocas ocasiones tuve que acudir al citado palacio para analizar la situación de las copias de seguridad de datos y programas. Por aquellos tiempos no era habitual tener las copias de seguridad en edificio a parte del propio centro de proceso de datos. Lo habitual era que dichas copias se guardasen en un armario ignífugo dentro del propio centro de proceso de datos. Recuerdo que un día de 1982 recibí una llamada telefónica urgente del gerente encargado de las obras de rehabilitación del Defensor del Pueblo. En dicha llamada se me advertía que si no íbamos a recoger los armarios con las cintas de seguridad en dos días los echarían al desguace.

Afortunadamente, las cosas hoy son muy distintas y los centros de respaldo han ido adquiriendo carta de naturaleza y todo centro que se precie tiene razonablemente organizadas sus copias de seguridad y y su centro de respaldo. La pregunta que cabría hacerse todavía es si el respaldo de los datos e informaciones y la continuidad del negocio está auténticamente garantizada ante una contingencia destacada. Me temo que habría más de una sorpresa. El principio de que lo urgente no nos deja hacer lo importante, nos puede hacer olvidar el respaldo de nuestros centros cuando tendría que dársele la prioridad más absoluta.

Casa Botines. León. EspañaLa denominada Casa Botines es un hermoso edificio civil diseñado por el arquitecto catalán Antonio Gaudí en el último tercio del siglo XIX, y construido entre 1891 y 1894. Correspondió al empresario de tejidos radicado en León, Joan Homs i Botinàs - de ahí el nombre del edificio -, la promoción de su construcción. De estilo ecléctico entre el gótico y el modernismo, constituye uno de los más hermosos edificios diseñados por Gaudí. Los tres únicos edificios de este prestigioso y genial arquitecto en España y fuera de Cataluña, fueron la Casa Botines, la residencia El Capricho de Comillas y el Palacio Episcopal de Astorga, impulsado este último por un obispo catalán destinado a esa ciudad, que acostumbrado a la alegría y luminosidad de la arquitectura mediterránea, no soportaba la austeridad de los edificios de la Castilla profunda.

La Casa Botines está situada entre la parte antigua de la ciudad y el ensanche de la misma. Declarado monumento histórico en 1969, desde 1931 perteneció a la Caja de Ahorros de León. En este momento es propiedad y sede principal de Caja España, que promovió una cuidada rehabilitación en 1996, devolviéndolo a su estado inicial, lo que le valió el prestigioso premio Europa Nostra.


Cuando una determinada construcción, como la Casa Botines, tiene un cuidado diseño y está concebida y construida con imaginación y calidad, siempre encajará a la perfección en un entorno que podría considerarse, en principio, como poco amigable. Los edificios dispares, tanto por la época como por el estilo, como San Marcos, la Catedral de León y la Casa Botines, no desentonan en absoluto; al contrario, se complementan y encajan a la perfección. Esta realidad nos hace volver a insistir que la calidad de diseño y de construcción conviven siempre a la perfección aún con estilos muy diferentes.

En el campo del diseño de informes la búsqueda y el logro de la calidad es algo fundamental. Un buen informe puede dar lugar a una decisión acertada que, a la postre, supondrá incremento del negocio y mejora de resultados. Estamos acostumbrados a ver informes con diseños barrocos y cuya inteligibilidad es casi imposible de conseguir. No se presta la suficiente atención al cuidado que habría que dar a los informes a dirección. Es casi imposible conseguir informes autocontenidos que eviten el tener que completarlos pidiendo información adicional. El ahorro de tiempo a los directivos a los que se proporcionan buenos informes puede llegar a ser enorme. 
  

Galerías París-Madrid. Madrid. EspañaLos que fueron los Grandes Almacenes Madrid-París se inauguraron el 4 de enero de 1924 después de que desde 1920 se procediese a su construcción. A la inauguración asistieron los reyes Alfonso III y Victoria Eugenia. Se trataba de emular los grandes comercios parisinos como Galerías Lafayette. Las importantes galerías estaban situadas en el número 42 de la Gran Vía madrileña, en el segundo tramo de la arteria más importante de la capital de España.
El edificio se construyó sobre una parcela de 3.883 metros cuadrados y su diseño correspondió al arquitecto Teodoro Anasagasti, muy en la línea de los grandes edificios comerciales parisinos. El gran comercio madrileño provocaba gran impacto en los clientes que acudía a verlo o a comprar en él. La causa principal de dicho impacto era la enorme cúpula situada en la cuarta planta del edificio. En los Almacenes Madrid-París se podían adquirir joyas, pieles, muñecas y juguetes, sombreros, porcelanas, artículos de viaje, caza y deportes, refinados perfumes, y un sin fin de géneros cuyos precios oscilaban entre las 5 y las 100.000 pesetas, no teniendo que envidiar sus productos a los de las grandes galerías comerciales de hoy.

La evolución del gran comercio no fue demasiado exitosa pues diez años después de su inauguración, en 1934, tuvo que cerrar por falta de clientela. Después del cierre de las citadas galerías el edificio fue adquirido por la compañía de Seguros Fénix. Más tarde se instalaron, en el antiguo local del Madrid-Paris, los Almacenes Populares SEPU (Sociedad Española de Precios Únicos), que tampoco mantuvo su éxito inicial. Al cabo de varios años tuvo que cerrar. En la actualidad el edificio es de PRISA y en él está instalada la cadena SER.


El éxito a largo plazo de los grandes centros comerciales españoles se ha limitado a El Corte Inglés. Todos los demás o han desaparecido, o han sido absorbidos por otros grandes comercios o sus propietarios decidieron venderlos a pesar de que estuvieran en una buena posición económica y comercial. La lista de grandes comercios desaparecidos es larga: Grandes Almacenes Madrid-París, SEPU, Celso García, Galerías Preciados, Sears, etc. acabaron en desastre financiero, comercial o en la falta de interés de sus dueños por continuar el negocio.

Hoy, las estrellas comerciales rutilantes son Mango y, especialmente, ZARA. Su éxito se debe a la habilidad empresarial de sus dueños y gestores que han diseñado un tipo de negocio comercial que en nada tiene que ver con lo que fueron tradicionalmente las grandes galerías de siempre. El propio Corte Inglés, como consecuencia de la fuerte crisis que viene padeciendo el mundo y especialmente España, parece que pasa por dificultades aunque por fortuna resiste adecuadamente.

El negocio TIC también ha sufrido avatares y dificultades sin fin. Ha habido espectaculares desastres como es el caso de Digital que en sus momentos estelares fue considerada como una de las pocas estrellas rutilantes que sobreviviría a largo plazo y, sin embargo, acabó por hundirse. Su apuesta por un tipo de ordenador de potencia intermedia - los imbatibles VAX - despreciando el mundo del ordenador personal, fue, tal vez, la causa de su inesperada  y rápida deriva.
Estrellas que parecían imbatibles, como es el caso de IBM, estuvieron a punto de cerrar en los primeros noventa. Afortunadamente, el giro estratégico que le proporcionó un presidente venido del mundo de las galletas la salvó del desastre. Otra estrella rutilante que pasa por enormes dificultades es la empresa finlandesa Nokia que durante más de un siglo supo evolucionar con acierto desde la fabricación de papel hasta el teléfono móvil. Al final, según parece, su gran fallo fue algo "tan tonto" como apostar por el teclado de botones de sus teléfonos móviles frente a los teclados digitales.

Vivimos un mundo cambiante en el que las más rutilantes estrellas acaban por desaparecer sin dejar el más mínimo rastro. La falta de imaginación y el no acertar con el negocio que los clientes demandan en cada momento es siempre la causa de su fracaso. Las Galerías Madrid-París eran demasiado lujosas para su tiempo y SEPU demasiado míseras para lo que demandaba una sociedad con ánimo de salir de una guerra civil.  

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